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Wednesday, October 28, 2015

Apio nabo

Originario de: Europa
En sazón aquí: invierno

Apio nabo es miembro de la familia Apiaceae o zanahoria y está estrechamente relacionado con el apio más familiar. Aúnque los tallos y las hojas se pueden comer -- son algo duros y de sabor fuerte -- es la raíz que buscamos aquí. Se puede guardar meses en la nevera, siempre que no se seque, pero no se recomienda la congelación. Para utilizar, se pela hasta la carne blanca y suave y se usa como una patata de sabor de apio. Se suele hacerlos un puré con patatas, pero a mí me gustan guisado al gratén (receta disponible el 4 de noviembre).

Apio nabo es muy baja en calorías y carbohidratos, y alta en antioxidantes y compuestos que combaten el cáncer. Es bueno contra la osteoporosis por la vitamina K que proporciona, y estudios sugieren que limita el daño neuronál en la enfermedad de Alzheimer. Da algunas vitaminas del complejo B valiosas y proporciona una gran cantidad de minerales: fósforo, potasio, magnesio, hierro, calcio, cobre y manganeso.

Es rica en fibra soluble en agua, por lo que es una buena opción para los que se preocupan por el colesterol. También es bueno para el corazón y los nervios, y puede ser útil contra los problemas urinarios. Al igual que el apio, sin embargo, sólo se debe comer con moderación por las mujeres embarazadas y con cuidado por la gente que toman diuréticos o anticoagulantes. Los que tienen alergias al polen de abedul o artemisa, (o apio, por supuesto) también puede reaccionar a apio nabo.

Más para leer (en Inglés):
Información en estilo etiqueta para apio nabo crudo
Información en estilo etiqueta para apio nabo cocido
Natural Health Solutions tiene información aobre nutritión y muchas sugerencias sobre preparaciones

Éste es una traducción de una entrada del blog del Mercado de Agricultores de Tumwater.
Versión en inglés también disponible en Food Bank Foodie

Wednesday, October 21, 2015

Sopa de calabaza con crutones de queso

2 cucharadas aceite de oliva
1 cebolla mediana, picada
1 tallo de apio, picado
4 dientes de ajo, aplastados o picados
1 libra (aproximadamente 4 tazas) de calabaza, en cubos
1 patata mediana, pelada y cortada en cubitos
1 cucharadita salvia seca
sal al gusto
1/4 cucharadita pimienta de cayena
8 tazas de caldo de pollo

para crutones:
12 rebanadas de pan francés*
aceite de oliva
1 diente de ajo, pelado
queso rallado de su elección - Parmesano, Gouda o Cheddar sería bueno

Sofreir la cebolla, el apio, y el ajo en aceite a fuego medio hasta que estén suaves y ligeramente dorados. Agregar los ingredientes restantes, hervir, y cocine a fuego lento 30 minutos o hasta que la calabaza y patatas estén tiernas. Machacar con una batidora de inmersión, si está disponible, o por lotes en una licuadora. Ajustar la sal y mantener caliente.

Tostar pan en la parrilla y rozar con aceite. Frotar con ajo en un lado y espolvorear con el queso en gran medida. Devolver a la parilla y tostar hasta que se derrite el queso. Rellenar tazones con sopa y poner crutones encima.

Hace como 6 porciones, pero me parece que se podría congelar.

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* La receta original no especifica, pero sospecho que se desea pequeñas rodajas, a partir de una barra delgada. Probablemente tendría buen aspecto hecho como una sopa de cebolla francesa, con rodajas de tamaño de los tazones de pan tostado, con aceite y ajo como los crutones, pero luego flotatoas en la sopa, rematadas con rodajas de queso, y los tazones puesto en la parrilla de una bandeja para fundir el queso.

Adaptado de: golosinas macabro / Sharon Bowers. Storey, 2009. ISBN: 9781603421461

Éste es una traducción de una entrada del blog del Mercado de Agricultores de Tumwater.
Versión en inglés también disponible en Food Bank Foodie

Wednesday, October 14, 2015

Guisado con cresas

Este es un gran plato para cenas de Halloween, pero también es un guisado de pequeños lotes muy bueno para todo el invierno. Si las "cresas" de pasta molestan se puede usar una pasta menos blanca y con forma menos de gusano, como fideos anchos de trigo integral o pasta de forma fiori.

2 cucharadas aceite vegetal
1/4 taza harina
sal y pimienta al gusto
1/4 cucharadita ajo en polvo (o al gusto)
1 libra carne para guisar en trozos de 1 pulgada
cebolla pequeña, cortado en dos y en luego en rodajas finas
2 latas (14.5 onzas) tomates normales o decestilo italiano
1 lata (10.5 onzas) caldo de carne
1 cucharadita tomillo (opcional)
1 cucharadita orégano
3-4 zanahorias medianas, peladas si lo desea y en rodajas
1 taza de judías verdes frescas o congeladas
3/4 taza de pasta de forma orzo

Calentar el aceite en la olla a fuego medio-bajo. Echar la harina, la sal, la pimienta y el ajo en polvo en una bolsa de plástico con la carne, cerrar la bolsa y agitar hasta que la carne esté bien cubierta. Verter la bolsa en la olla, añadir la cebolla, y aumentar el fuego hasta medio. Dorar la carne, girando con frecuencia, hasta que comience a tener un aspecto crujiente. Agregar los tomates, el caldo, el tomillo y el orégano. Hervir a fuego lento una hora. Agregar las zanahorias y jusías a la olla y cocinar a fuego lento otros 45 minutos o hasta que las zanahorias estén tiernas. Para el mejor efecto, cocinar el orzo de acuerdo a las instrucciones del paquete, escurrir en un colador y añadir a la olla sin agregarla demasiado. También se puede añadir la pasta seca directamente al guisado unos 5-10 minutos antes de esté cocido, siempre que haya líquido suficiente, y dejar cocer de esa manera, pero no se obtendrá la abundancia de "gusanos" blancos brillando en la superficie cuando se sirve.

Ingredientes opcionales: patatas, garbanzos enlatados.

Adaptada de: Gross grub / Cheryl Porter.

Éste es una traducción de una entrada del blog del Mercado de Agricultores de Tumwater.
Versión en inglés también disponible en Food Bank Foodie

Wednesday, October 7, 2015

Sopa de carne y verduras

1/4-1/3 libra carne de res para guisado, en cubos pequeños (si se compra cortado para guisado, cortar cada cubo en dos)
aproximadamente 1/2 cebolla pequeña, picada
aceite de oliva para hacer que la carne no se pega
bastante ajo en polvo o 1-2 dientes de ajo machacados, al gusto
pimienta al gusto
chorillo de jengibre en polvo (opcional)
2 tazas de caldo de carne
verduras de 2-3 remolachas,* lavadas, los trozos malos sacados, y los tallos más grandes quitados; hervidaw hasta que se ablanden y escurridas, si se desea**
generoso puñado de hojas de espinaca,* lava y los trozos malos sacados
pequeño puñado de pasta, arroz, o cebada, sin cocer (opcional)

Ligeramente cocinar la carne y la cebolla en el aceite; sazonar con ajo, pimienta y jengibre durante la cocción. Cuando la carne esté casi cocida y hundida en su propio jugo, añadir el caldo y ajustar las esecias si se necesite. Llevar a ebullición y cocinar a fuego lento hasta que la carne esté tierna, media hora a una hora en la mayoría de los casos. Añadir las hojas de remolacha, espinacas y arroz o cebada si se utiliza, volverla a ebullición, y cocinar otros 5 minutos más o menos, hasta que las verduras sean casi cocidas. Agregar la pasta si se utiliza y continuar la cocción hasta que todos los ingredientes estén cocidos. Sirve uno de buen apetito como plata principal no acompañada o dos con una ensaladita y pan tostado.

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* Las cantidades no son críticos; se utiliza lo que apatece y se puede incluir otras verduras como la col rizada en la mezcla. Es posible que se deberá ajustar el tiempo de cocción para verduras más duras.

** Si las hojas de remolacha parecen desagradablemente amargas, probar una pre-cocción como esta para extraer la mayor parte de la amargura.

De: Dana Huffman.

Éste es una traducción de una entrada del blog del Mercado de Agricultores de Tumwater.
Versión en inglés también disponible en Food Bank Foodie

Wednesday, September 30, 2015

Sopa toscana de frijoles blancos y ajo asado

1 libra frijoles cannellinis secos, enjuagados
1 bulbo ajo, pelada
8 tazas de agua
4 hojas de salvia fresca, y más para adornar
2 cucharaditas de aceite de oliva
1 cucharada de caldo de pollo o de vegetales en polvo
sal y pimienta al gusto

Colocar los frijoles, 3 dientes de ajo, agua, y unas pocas hojas de salvia en una olla de cocción lenta; tapar y cocinar a fuego alto 4 horas, o hasta que los frijoles estén suaves.

Colocar dientes de ajo restantescen el centro de un cuadrado de papel de aluminio de 7x7 pulgadas y rociar con aceite y un poco de sal. Cerrar el papel de aluminio y hornear a 400F 25-30 minutos, hasta que el ajo esté suave y dorado. Retirar del horno y dejar enfriar.

Añadir el caldo en poovo a los frijoles cocidos y mezclar hasta que se disuelva. Trasladar algunos de los frijoles y el líquido a una licuadora; añadir ajo asado (reservar unos dientes para decorar si se desea). Mezclar hasta que quede suave y volver a la olla de cocción lenta. Repetir hasta que tenga la textura deseada. Ajustar los condimentos.

Adornar con hojas de salvia fresca, pimienta blanca, y dientes de ajo asados enteros, si lo desea.

Hace alrededor de 7 3/4 tazas o 7 porciones.

Adaptado de Skinnytaste.com

Éste es una traducción de una entrada del blog del Mercado de Agricultores de Tumwater.
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Ajo

originario de Asia Central
en sazón aquí: finales de verano a otoño

Uno de los beneficios de ajo más conocidos es la prevención de la hipertensión arterial. Lo hace proporcionando aliina, que impide que los vasos sanguíneos se contraigan, y (según estudios más recientes) porque las células rojas de la sangre utilizan los polisulfuros en el ajo para hacer gas de sulfuro de hidrógeno que ayuda que los vasos sanguíneos se dilatan. No todos los extractos de ajo tienen los compuestos de azufre de este segundo efecto, por lo que es mejor comer ajo en la comida y aguantar el aliento a ajo. Para ayudar a mitigar el problema, se puede animar a todos los amigos y la familia a comer ajo, también; si huelen de ello, son menos propensos a oler ello. Algunos efectos menos conocidos de ajo incluyen mejorar el metabolismo del hierro, reducir el colesterol, la prevención de coágulos de sangre, y justo posiblemente reduciendo el número de células de grasa que el cuerpo produce, un efecto secundario de sus propiedades anti-inflamatorias (aparentemente investigadores han decidido que la obesidad se caracteriza por la inflamación crónica de bajo grado; ¿quién lo sabía?).

Hay un montón de flavonoides allí también, junto con selenio, manganeso, cobre, fósforo, germanio, y vitaminas B1, B6 y C, y es un anti-oxidante y anti-artrítica. Incluso puede ayudar a reducir la inflamación de las vías respiratorias durante las reacciones alérgicas (pero aún se debe mantener el medicamento a la mano ...). Sus propiedades anti-cáncer incluyen inhibir la formación de sustancias cancerígenas durante la cocción a alta temperatura de la carne. También hay investigaciónes interesantes sobre las propiedades antimicrobianas de ajo.

El ajo es un miembro de la familia Allium, relacionada con lirios, cebollas, cebolletas, chalotes, y puerros. Hay dos tipos básicos, de cuello duro y de cuello blando. Ajo de cuello duro tiene un tallo central dura mientras el de cuello blando tiene un tallo en forma de hoja más suave que se permite trenzar. Ajo de cuello blando se puede guardar más tiempo, nueve meses o más, tiene una cabeza grande con más dientes, y es generalmente más suave en sabor. Ajo de cuello duro es más como el ajo silvestre y tiende a dientes más grandes, si menos por cabeza, con sabor más rico, pero sólo se puede guardar la mitad de un año o menos.

Folclore nos cuenta que puede traer buena suerte y alejar el mal (incluso los vampiros), y que el consumo de ajo crudo prevendrá los resfriados; y de hecho, estimula el sistema inmunológico. Los antiguos egipcios fueron los primeros (que conocemos) que cultivó el ajo, y se utilizó en los mundos antiguos y clásicos para aumentar la fuerza. Incluso había un plato romano, llamado Moretum o queso de ajo, que se describe en un poema (posiblemente por Virgilio y que nos da el lema nacional "E pluribus unum)" como hecho con cuatro cabezas de ajo -- aproximadamente cincuenta dientes -- en un sólo mortero. Fue utilizado durante miles de años para las infecciones del oído, el cólera, el tifus y en las dos guerras mundiales se utiliza como desinfectante, e incluso ahora lo están utilizando contra MRSA.

La cadena de ajo más larga del mundo fue de 123 pies de largo y contenía 1,600 cabezas de ajo.

Más para leer (en Inglés):
Información en estilo etiqueta para ajo crudo
whfoods.com
Really Garlicky presenta remedios caseros utilizando ajo
El blog del Mother Earth News Organic Gardening habla de ajos de cuello duro y de cuello blando

Éste es una traducción de una entrada del blog del Mercado de Agricultores de Tumwater.
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Wednesday, September 23, 2015

Calabazas de invierno

originarias de: México y Centroamérica
en sazón aquí: otoño

Las calabazas de invierno tienen muchas variedades, pero todas tienen una cáscara externa bastante dura y una cavidad interior hueca llena de semillas. Calabazas modernas se desarrolló a partir de la calabaza silvestre de una zona entre Guatemala y México, y se cultivaron initialmente por sus semillas, twniendo carne magra y muy amarga. Las semillas de todas las calabazas de invierno se pueden tostar para hacer una merienda saludable, llena de linoleico y oleico. Se coloque en una bandeja para hornear y se asan en un horno de 160-170F 15-20 minutos para minimizar el daño a estos ácidos grasos.

Calabazas de invierno se conocen como una importante fuente de carotenoides, especialmente alfa-caroteno y beta-caroteno. 90% de sus calorías totales provienen de los hidratos de carbono, y aproximadamente la mitad de ellos tienen una composición de almidón, por lo que las calabazas de invierno son una de las hortalizas más feculentas, pero todo el almidón no es igual: hay una serie de estudios en animales que muestra que las pectinas en calabaza de invierno tienen propiedades antioxidantes, anti-inflamatorias, anti-diabéticas, ybnormalizantes de la insulina. Otros antioxidantes en la calabaza de invierno incluyen vitamina C y manganeso. Cucurbitacinas, tomando su nombre del nombre de la familia de la calabaza, las cucurbitáceas, también se encuentran en crucíferas, algunos hongos y algunos moluscos. Se descubieron por primera vez en calabazas de invierno y tienen propiedades antivirales, antibacterianas y antiinflamatorias. Las calabazas de invierno también tienen valiosas cantidades de omega-3, especialmente si tenemos en cuenta que menos de 15% de sus calorías provienen de las grasas. También ofrecen un montón de vitaminas del complejo B: B1, B3, B6, ácido pantoténico, ácido fólico y el compuesto similar a la vitamina B D-chiro-inositol, que son muy importantes para la regulación del azúcar en la sangre.

La calabaza de invierno se puede utilizar para ayudar a limpiar la tierra contaminada, porque absorbe hidrocarburos aromáticos policíclicos y otros contaminantes; buenísimo para el trabajo ambiental, pero no tan bueno si se piensa comer la calabaza. Este es buena hora para insistir en aquellla etiqueta de "orgánico", a pesar de que la calabaza cultivada convencionalmente no se sabe para contener residuos de pesticidas. Se conservan mejor fuera de la luz, en un 50-60F constante.

Más para leer (en Inglés):
información en estilo etiqueta para calabaza "butternut" cocida
información en estilo etiqueta para calabaza "acorn" cocida
información en estilo etiqueta para calabaza "spaghetti" cocida
información en estilo etiqueta para calabaza "pumpkin" cocida
una guía a 10 variedades comunes de calabaza de invierno
y parece que también se puede comer flores de pumpkin

Éste es una traducción de una entrada del blog del Mercado de Agricultores de Tumwater.
Versión en inglés también disponible en Food Bank Foodie