2 calabacines medianos (alrededor de 1 1/2 libras)
2 1/2 cucharaditas sal
6 huevos, separados
2 espigas medias de maíz, peladas
2 cebollas verdes, picadas
6 cucharadas mantequilla
6 cucharadas harina
1/4 cucharadita pimienta negra
1 1/4 taza leche
1/2 taza queso suizo rallado
Rallar los calabacines y colocar en un colador sobre un plato o en el fregadero; mezclar con 1 cucharadita del sal. Dejar reposar 30 minutos. Enjuagar, escurrir, y secar a palmaditas. Separar los huevos y dejar reposar a temperatura ambiente 30 minutos. Hervir el maíz, tapado, 3-5 minutos o hasta que estén tierno-crujientes; escurrir. Dejar enfriar ligeramente y cortar el maíz de las mazorcas. Cocinar las cebollas y los calabacines en la mantequilla, revolviendolo, hasta que estén tiernos. Agregar la harina, la pimienta, y la sal restante hasta mezclar. Poco a poco, agregar la leche y llevar a ebullición, revolviendolo constantemente. Cocinar 1-2 minutos, hasta que la salsa se espese. Agregar al maíz y añadir el queso. Añadir una pequeña cantidad de la mezcla de calabacín a las yemas para templarlas; devolver todo al tazón, revolviendolo constantemente. Dejar enfriar ligeramente. Batir las claras de huevo hasta que estén duras pero no secas. Con ciudado, mezclar una cuarta parte de las claras con la mezcla de calabacín, y luego las claras restantes. Trasladar a un molde de soufflé de 2 1/2 cuartos, engrasado y enharinado. Hornear a 350F 45-50 minutos, hasta que la parte superior se hinche y el centro aparezca cuajado.
Adaptada de Taste of Home, June/July 2014 a través de Taste of Home.com
Éste es una traducción de una entrada del blog del Mercado de Agricultores de Tumwater.
Versión en inglés también disponible en Food Bank Foodie
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Wednesday, September 20, 2017
Friday, April 14, 2017
Galletas sabrosas de pimienta negra y parmesano
2 yemas de huevo duras, presionadas a través de un tamiz fino
2 tazas de harina
1 taza de queso parmesano, finamente rallado
1 cucharadita sal, o al gusto
1 cucharadita pimienta negra, o al gusto
3/4 taza de mantequilla fría, picada
2 cucharadas crema espesa
En un procesador de alimentos, pulverizar yemas, harina, queso parmesano, sal, y pimienta. Agregar la mantequilla y el mezclar hasta que alcance una textura de harina gruesa. Agregar la crema y mexclar hasta que la masa forme una bola. Extender la masa entre 2 hojas de papel para hornear hasta 1/2 pulgada de espesor. Colocar la masa, todavía en el papel, en una bandeja de hornear y congelarla 10 minutos. Retirar la hoja de papel superior y hornear 10 minutos a 350F. Retirar del horno, cortar la masa en rombos de 1 1/2 pulgada, y devolver al horno y hornear hasta que estén doradas, otros 18-20 minutos. Enfriar en una bandeja de hornear colocada en una rejilla de alambre.
Rendimiento: cerca de 6 docenas.
Adaptada de una receta de Bon Appetit.
Algunas recetas más (en inglés) para ayudar a usar todos esos huevos de Pascua:
Colección de recetas de Incredible Egg
Bocadillos de ensalada de huevo al curry
Salsa gribiche, que se puede usar para hacer:
Salvelino con verduras y salsa gribiche
Patatas nuevas con parmesano, pimienta negra, y salsa gribiche
Espárragos y morchellas salteados con salsa gribiche
Tortellini con tocino y huevos
Campanelle con huevos y alcaparras
Y aquí hay un conjunto de recetas para tintes de huevo naturales para empezar el circo.
Quitando las cáscaras
Siendo clientes del Mercado de Agricultores, sin duda habrán notado que esos huevos frescos encantadores suelen aferrarse a sus cáscaras después de hervirse. Un método de evitar este problema (o al menos intentar evitarlo) es comprar los huevos con un mes de anticipación y dejarlos envejecer, o comprarlos en un supermercado donde ya se lo ha hecho. Sin embargo, ya que la producción de huevos aumenta a medida que los pollos reciben más luz del día, habrá más huevos cerca de Pascua, y de todos modos ¿quién quiere comer huevos viejos? Otra opción que sugiere una amiga con gallinas es dejar los huevos fuera de la nevera 1-2 días antes de cocinar, que da un efecto similar y tiene la ventaja de poner los huevos a temperatura ambiente y ayuda a evitar que se rajen cuando se cocinan.
Un truco que me ha salido bien es pelar los huevos tan pronto como estén lo suficientemente fríos para manejar; no, por desgracia, una opción si hay que refrigerar los huevos durante la noche para que se puedan ocultar en la mañana. Esto nos deja con la técnica casi tan eficaz de pelarlos bajo agua corriente templado, con el huevo puesto para hacer que el agua pueda filtrarse entre el huevo y la cáscara. Sí, esto va en contra de todos los consejos de seguridad de los alimentos, así que hay que trabajar con cuidado y considerar el riesgo. Es mejor dejar los huevos encontrados en la nevera hasta el último momento (dándoles varias horas para enfriar de nuevo después de la caza) y trabajar con una olla de agua muy fría a mano en que poner los huevos tan pronto como estén desnudos.
Éste es una traducción de una entrada del blog del Mercado de Agricultores de Tumwater.
Versión en inglés también disponible en Food Bank Foodie
2 tazas de harina
1 taza de queso parmesano, finamente rallado
1 cucharadita sal, o al gusto
1 cucharadita pimienta negra, o al gusto
3/4 taza de mantequilla fría, picada
2 cucharadas crema espesa
En un procesador de alimentos, pulverizar yemas, harina, queso parmesano, sal, y pimienta. Agregar la mantequilla y el mezclar hasta que alcance una textura de harina gruesa. Agregar la crema y mexclar hasta que la masa forme una bola. Extender la masa entre 2 hojas de papel para hornear hasta 1/2 pulgada de espesor. Colocar la masa, todavía en el papel, en una bandeja de hornear y congelarla 10 minutos. Retirar la hoja de papel superior y hornear 10 minutos a 350F. Retirar del horno, cortar la masa en rombos de 1 1/2 pulgada, y devolver al horno y hornear hasta que estén doradas, otros 18-20 minutos. Enfriar en una bandeja de hornear colocada en una rejilla de alambre.
Rendimiento: cerca de 6 docenas.
Adaptada de una receta de Bon Appetit.
Algunas recetas más (en inglés) para ayudar a usar todos esos huevos de Pascua:
Colección de recetas de Incredible Egg
Bocadillos de ensalada de huevo al curry
Salsa gribiche, que se puede usar para hacer:
Salvelino con verduras y salsa gribiche
Patatas nuevas con parmesano, pimienta negra, y salsa gribiche
Espárragos y morchellas salteados con salsa gribiche
Tortellini con tocino y huevos
Campanelle con huevos y alcaparras
Y aquí hay un conjunto de recetas para tintes de huevo naturales para empezar el circo.
Quitando las cáscaras
Siendo clientes del Mercado de Agricultores, sin duda habrán notado que esos huevos frescos encantadores suelen aferrarse a sus cáscaras después de hervirse. Un método de evitar este problema (o al menos intentar evitarlo) es comprar los huevos con un mes de anticipación y dejarlos envejecer, o comprarlos en un supermercado donde ya se lo ha hecho. Sin embargo, ya que la producción de huevos aumenta a medida que los pollos reciben más luz del día, habrá más huevos cerca de Pascua, y de todos modos ¿quién quiere comer huevos viejos? Otra opción que sugiere una amiga con gallinas es dejar los huevos fuera de la nevera 1-2 días antes de cocinar, que da un efecto similar y tiene la ventaja de poner los huevos a temperatura ambiente y ayuda a evitar que se rajen cuando se cocinan.
Un truco que me ha salido bien es pelar los huevos tan pronto como estén lo suficientemente fríos para manejar; no, por desgracia, una opción si hay que refrigerar los huevos durante la noche para que se puedan ocultar en la mañana. Esto nos deja con la técnica casi tan eficaz de pelarlos bajo agua corriente templado, con el huevo puesto para hacer que el agua pueda filtrarse entre el huevo y la cáscara. Sí, esto va en contra de todos los consejos de seguridad de los alimentos, así que hay que trabajar con cuidado y considerar el riesgo. Es mejor dejar los huevos encontrados en la nevera hasta el último momento (dándoles varias horas para enfriar de nuevo después de la caza) y trabajar con una olla de agua muy fría a mano en que poner los huevos tan pronto como estén desnudos.
Éste es una traducción de una entrada del blog del Mercado de Agricultores de Tumwater.
Versión en inglés también disponible en Food Bank Foodie
Wednesday, September 7, 2016
Huevos de codorniza à la Romoff
1 docena de huevos de codorniz
12 rebanadas de salami, no demasiado gruesas
Hervir los huevos 4 minutos; escurrir el agua caliente y *cool los huevos en agua fría.
Presentación formal: Pelar y lavar los huevos, dejandolos secar brevemente en un colador o en una toalla. Envolver cada huevo en un trozo de salami, fijandolos con un palillo de dientes.
Presentación informal: Los huevos pueden ser peladas y enjuagados antes de servir o servido en la cáscara y peladas justo antes de comer. Envolver cada huevo en un trozo de salami y comer.
De Amelia Romoff
Éste es una traducción de una entrada del blog del Mercado de Agricultores de Tumwater.
Versión en inglés también disponible en Food Bank Foodie
12 rebanadas de salami, no demasiado gruesas
Hervir los huevos 4 minutos; escurrir el agua caliente y *cool los huevos en agua fría.
Presentación formal: Pelar y lavar los huevos, dejandolos secar brevemente en un colador o en una toalla. Envolver cada huevo en un trozo de salami, fijandolos con un palillo de dientes.
Presentación informal: Los huevos pueden ser peladas y enjuagados antes de servir o servido en la cáscara y peladas justo antes de comer. Envolver cada huevo en un trozo de salami y comer.
De Amelia Romoff
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Wednesday, August 24, 2016
Frittata de maíz fresca con mozzarella ahumado
1 1/2 tazas granos de maíz frescos (alrededor de 3 espigas)
mantequilla o aceite para cocinar
1/4 taza (1 oz.) queso mozzarella ahumado rallado, dividido
1 cucharada albahaca fresca picada
sal y pimienta al gusto
5 claras de huevo grandes, ligeramente batidos
2 huevos grandes, ligeramente batidos
Saltear maíz en una sartén refractaria engrasada con mantequilla o aceite unos 5 minutos. Trasladarlo a un bol y batir con 2 cucharadas de queso y los demas ingredientes. Volver a la sartén engrasada y cocinar, tapada, a fuego medio unos 5 minutos o hasta que esté casi firme. Espolvorear con 2 cucharadas queso y asar 5 minutos o hasta que esté firme y dorada.
Adaptada de Cooking Light, Aug. 2004.
Éste es una traducción de una entrada del blog del Mercado de Agricultores de Tumwater.
Versión en inglés también disponible en Food Bank Foodie
mantequilla o aceite para cocinar
1/4 taza (1 oz.) queso mozzarella ahumado rallado, dividido
1 cucharada albahaca fresca picada
sal y pimienta al gusto
5 claras de huevo grandes, ligeramente batidos
2 huevos grandes, ligeramente batidos
Saltear maíz en una sartén refractaria engrasada con mantequilla o aceite unos 5 minutos. Trasladarlo a un bol y batir con 2 cucharadas de queso y los demas ingredientes. Volver a la sartén engrasada y cocinar, tapada, a fuego medio unos 5 minutos o hasta que esté casi firme. Espolvorear con 2 cucharadas queso y asar 5 minutos o hasta que esté firme y dorada.
Adaptada de Cooking Light, Aug. 2004.
Éste es una traducción de una entrada del blog del Mercado de Agricultores de Tumwater.
Versión en inglés también disponible en Food Bank Foodie
Wednesday, July 20, 2016
Huevos de codorniza
Los huevos de codorniz tienen, proportionalmente, un poco más grasas, proteínas, vitaminas del grupo B, y otros nutrientes que los huevos de gallina, probablemente debido a que las yemas son proporcionalmente más grandes (como las de los huevos de pata, de hecho, lo que me hace preguntarme si los huevos de gallina tienen pequeñas yemas, entre huevos). También son menos propensos a desencadenar alergias, e incluso las proteínas de ovomucoide que contienen ayudan a combatir los síntomas de alergia (se aplican las precauciones habituales, por supuesto). También se dice que combaten las úlceras de estómago, apoyan el sistema inmunológico, estabilizan el sistema nervioso, y eliminan las toxinas y metales pesados del cuerpo. También tienen cualidades anti-inflamatorias.
Los huevos de codorniz se pueden utilizar como huevos de gallina, aunque hay que usar 5-6 de ellos por un huevo en una receta. Lo más común es hervirlos, sin embargo, porque el objetivo de huevos de codorniz es que son cositas lindas. Algunos afirman que tienen el mismo sabor que huevos de gallina, otros encuentran que tienen un sabor más rica. En Colombia, Ecuador y Venezuela, un huevo de codorniz cocido es un adorno común para perros calientes y hamburguesas, a menudo unidos con un palillo de dientes. Los vendedores ambulantes filipinos ofrecen huevos pasados por agua rebozados y fritos. En otras partes de Asia, sincillos huevos de codorniz duros aparecen como aperitivos. En los EE.UU., huevos de codorniz rellenos parecen ser la manera popular de sobresaltar a los invitados a cenar, aunque individuales huevos fritos o escaldados también son una novedad, y y se conservan en vinagre bien. También aparecen crudos en restaurantes de sushi, con algunas fuentes alegando que son más seguros para comer crudos que los huevos de gallina.
Para los huevos de codorniz pasados por agua, se cuecen 2 1/2 minutos; para duros, 4-5 minutos.
Más para leer (en Inglés):
información en estilo etiqueta para huevos de codorniz crudos
Living Healthy
Live Strong
Éste es una traducción de una entrada del blog del Mercado de Agricultores de Tumwater.
Versión en inglés también disponible en Food Bank Foodie
Los huevos de codorniz se pueden utilizar como huevos de gallina, aunque hay que usar 5-6 de ellos por un huevo en una receta. Lo más común es hervirlos, sin embargo, porque el objetivo de huevos de codorniz es que son cositas lindas. Algunos afirman que tienen el mismo sabor que huevos de gallina, otros encuentran que tienen un sabor más rica. En Colombia, Ecuador y Venezuela, un huevo de codorniz cocido es un adorno común para perros calientes y hamburguesas, a menudo unidos con un palillo de dientes. Los vendedores ambulantes filipinos ofrecen huevos pasados por agua rebozados y fritos. En otras partes de Asia, sincillos huevos de codorniz duros aparecen como aperitivos. En los EE.UU., huevos de codorniz rellenos parecen ser la manera popular de sobresaltar a los invitados a cenar, aunque individuales huevos fritos o escaldados también son una novedad, y y se conservan en vinagre bien. También aparecen crudos en restaurantes de sushi, con algunas fuentes alegando que son más seguros para comer crudos que los huevos de gallina.
Para los huevos de codorniz pasados por agua, se cuecen 2 1/2 minutos; para duros, 4-5 minutos.
Más para leer (en Inglés):
información en estilo etiqueta para huevos de codorniz crudos
Living Healthy
Live Strong
Éste es una traducción de una entrada del blog del Mercado de Agricultores de Tumwater.
Versión en inglés también disponible en Food Bank Foodie
Wednesday, June 15, 2016
Huevos de pata
originarios de: mencionados por primera vez en Egipto en los años 1300 a.d.C .; también conocido en el sudeste de Asia antes de los años 500 a.d.C. y en la antigua Roma
en sazón aquí: todo el año, pero más abundantes en el verano (como las pollas, patas producen más huevos cuando reciben más luz del día)
Los huevos de pata son un 40-50% más grandes que los más grandes huevos de gallina, con una yema más grande, más proteína, grasa, y otros nutrientes, más albúmina, y un sabor más rico. Esto los hace una buena opción para cocción al horno; hacen soufflés más esponjosos, tortas más ricas, hojaldre más desmigajante. Es probable que también harían buenos huevos de Pascua. Sus cáscaras más gruesa los hacen más fáciles de transportar y se dice que los dan una vida útil más larga.
Algunas recetas necesitarán ajustes antes de que saldrán perfectamente, pero Robin de Neighborhood Duck Farm me dice que un preparado para hacer pasteles sale muy bien con el mismo número de huevos de pata como huevos de gallina, y preparados con 2-3 huevos harán pastelitos especialmente espectaculares. También los huevos de pata producen huevos revueltos muy ricos y cremosos, pero pueden salir un poco elásticos a hervirse o freírse demasiado.
Nutricionalmente, los huevos de pata son similares a los huevos de gallina, con la excepción de tener significativamente más proteínas, grasas, y ácidos grasos omega-3 (son el huevo perfecto para las personas que hacen dieta paleo). Básicamente, se trata de una yema más grande.
Cuando se permite que las patas coman pescado, los huevos pueden saber un poco a pescado, pero cuando las patoas son criados por sus huevos y no principalmente como mascotas no hay ese problema. Los huevos de pata se encuentran más a menudo en la cocina asiática, especialmente los platos chinos y vietnamitas. Todavía son difíciles de encontrar en los EE.UU., y sus fans comprarán todos los que encuentran a casi cualquier precio que el agricultor se atreve a poner (el primer lote de huevos de pata en el Mercado de Tumwater se agotaron antes de las 11:30, con la última cliente consiguiendo sólamente la mitad de los huevos que buscaba).
Las personas que tienen alergias a los huevos de gallina a veces pueden comer huevos de pata (¡hay que probarlo con cuidado y con la ayuda de un médico, por supuesto!). Los que se preocupan por el colesterol habrán que tener cuidado; los huevos de pata tienen casi tres veces el colesterol de los huevos de gallina.
Más para leer (en Inglés):
información en estilo etiqueta para huevos de pata crudos
Countryside Network
The Free Range Life
comparación entre huevos de pata y de gallina en YouTube
Éste es una traducción de una entrada del blog del Mercado de Agricultores de Tumwater.
Versión en inglés también disponible en Food Bank Foodie
en sazón aquí: todo el año, pero más abundantes en el verano (como las pollas, patas producen más huevos cuando reciben más luz del día)
Los huevos de pata son un 40-50% más grandes que los más grandes huevos de gallina, con una yema más grande, más proteína, grasa, y otros nutrientes, más albúmina, y un sabor más rico. Esto los hace una buena opción para cocción al horno; hacen soufflés más esponjosos, tortas más ricas, hojaldre más desmigajante. Es probable que también harían buenos huevos de Pascua. Sus cáscaras más gruesa los hacen más fáciles de transportar y se dice que los dan una vida útil más larga.
Algunas recetas necesitarán ajustes antes de que saldrán perfectamente, pero Robin de Neighborhood Duck Farm me dice que un preparado para hacer pasteles sale muy bien con el mismo número de huevos de pata como huevos de gallina, y preparados con 2-3 huevos harán pastelitos especialmente espectaculares. También los huevos de pata producen huevos revueltos muy ricos y cremosos, pero pueden salir un poco elásticos a hervirse o freírse demasiado.
Nutricionalmente, los huevos de pata son similares a los huevos de gallina, con la excepción de tener significativamente más proteínas, grasas, y ácidos grasos omega-3 (son el huevo perfecto para las personas que hacen dieta paleo). Básicamente, se trata de una yema más grande.
Cuando se permite que las patas coman pescado, los huevos pueden saber un poco a pescado, pero cuando las patoas son criados por sus huevos y no principalmente como mascotas no hay ese problema. Los huevos de pata se encuentran más a menudo en la cocina asiática, especialmente los platos chinos y vietnamitas. Todavía son difíciles de encontrar en los EE.UU., y sus fans comprarán todos los que encuentran a casi cualquier precio que el agricultor se atreve a poner (el primer lote de huevos de pata en el Mercado de Tumwater se agotaron antes de las 11:30, con la última cliente consiguiendo sólamente la mitad de los huevos que buscaba).
Las personas que tienen alergias a los huevos de gallina a veces pueden comer huevos de pata (¡hay que probarlo con cuidado y con la ayuda de un médico, por supuesto!). Los que se preocupan por el colesterol habrán que tener cuidado; los huevos de pata tienen casi tres veces el colesterol de los huevos de gallina.
Más para leer (en Inglés):
información en estilo etiqueta para huevos de pata crudos
Countryside Network
The Free Range Life
comparación entre huevos de pata y de gallina en YouTube
Éste es una traducción de una entrada del blog del Mercado de Agricultores de Tumwater.
Versión en inglés también disponible en Food Bank Foodie
Wednesday, August 5, 2015
Huevos mexicanos con epazote y frijoles
Sirve 2
(Para servir 3-4, agregue tortillas calientes, arroz y otros platos secundarios)
1/3 taza de cebolla, finamente picada
1 tortilla de maíz, finamente picado
2 cucharaditas de mantequilla, margarina o aceite vegetal
1/4 taza pimiento verde, finamente picado
1 - 1 1/2 cucharadas epazote fresco, picado
1/2 taza frijoles pintos, cocidos y escurridos
4 huevos grandes batidos con 1 cucharada de agua
2 onzas Queso Asadero finamente picado o queso Monterey Jack rallado
Guarniciones:
Salsa
Queso Cotija, desmenuzado o rallado
Cocinar la cebolla y tortilla en la mantequilla, removiendo de vez en cuando, a fuego medio, hasta que la cebolla esté suave, aproximadamente 2 minutos. Agregar el pimiento y cocinar un minuto más, hasta que esté caliente pero todavía crujiente. Agregar el epazote y los frijoles y cocinar aproximadamente 1 minuto, hasta que los frijoles se calienten completamente y el epazote se cocine. Reducir el fuego a medio y vertir el huevo batido. Cocinar como huevos revueltos hasta que los huevos se cuajen. Justo antes de que los huevos esten cocidoes, agregar el queso.
Servir con salsa fresca y queso cotija rallado o desmenuzado.
Adaptada de Kate's Global Kitchen
Éste es una traducción de una entrada del blog del Mercado de Agricultores de Tumwater.
Versión en inglés también disponible en Food Bank Foodie
(Para servir 3-4, agregue tortillas calientes, arroz y otros platos secundarios)
1/3 taza de cebolla, finamente picada
1 tortilla de maíz, finamente picado
2 cucharaditas de mantequilla, margarina o aceite vegetal
1/4 taza pimiento verde, finamente picado
1 - 1 1/2 cucharadas epazote fresco, picado
1/2 taza frijoles pintos, cocidos y escurridos
4 huevos grandes batidos con 1 cucharada de agua
2 onzas Queso Asadero finamente picado o queso Monterey Jack rallado
Guarniciones:
Salsa
Queso Cotija, desmenuzado o rallado
Cocinar la cebolla y tortilla en la mantequilla, removiendo de vez en cuando, a fuego medio, hasta que la cebolla esté suave, aproximadamente 2 minutos. Agregar el pimiento y cocinar un minuto más, hasta que esté caliente pero todavía crujiente. Agregar el epazote y los frijoles y cocinar aproximadamente 1 minuto, hasta que los frijoles se calienten completamente y el epazote se cocine. Reducir el fuego a medio y vertir el huevo batido. Cocinar como huevos revueltos hasta que los huevos se cuajen. Justo antes de que los huevos esten cocidoes, agregar el queso.
Servir con salsa fresca y queso cotija rallado o desmenuzado.
Adaptada de Kate's Global Kitchen
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